Este post va directamente dedicado aquellas personas que como yo, buscan y buscan chamba sin poder ser aceptados en alguna empresa. Así que si tú ya tienes tu trabajo fijo y andas tranquilo por la vida bien por ti y nos vemos en la próxima publicación.
Aunque no lo quieras en algún momento de la vida llega la bendita hora de trabajar. Si por algún motivo no tuviste la oportunidad de estudiar una carrera fácilmente podrías conformarte con un puesto de ayudante en un mercado u otras labores que están exentas de la planilla, la CTS, las gratificaciones y demás beneficios. Pero si estudiaste una profesión o estás a punto de finalizarla, es ahí cuando la situación se pone de color de hormiga ¿Curioso no? Sobre todo cuando se suponía que en realidad ibas a sufrir encontrando chamba si es que no eras «alguien en la vida.»
¿Por qué digo que las cosas se ponen de color de hormiga cuando eres un profesional (o semiprofesional) buscando trabajo? Pues porque ahora no hay vacantes disponibles para la mayoría de egresados y practicantes. Tú ingresas a Computrabajo, Jobomás, Indeed, Aptitus, etc., y encontrarás a varias empresas solicitando personal de acuerdo a tu vocación y a tus habilidades, pero lo que te estrellará contra el piso son los años de experiencia requeridos. Si eres egresado o Licenciado puede que la valla de dos o tres años no te afecten ¡Pero si eres practicante! Ahí sí que jode porque obviamente la mayoría no cumple con ese requisito y se mueren de preocupación porque el tiempo pasa y si no consiguen un puesto hasta la fecha límite de matrícula, simplemente la universidad no te acepta para el noveno y terminas perdiendo un semestre.
Bueno, puede que nos digan que mientras cursábamos los demás ciclos debimos aprovechar la oportunidad de ir ganando experiencia en alguna empresa. Puede ser válido ¿Pero qué se hace con las benditas empresas que piden cinco años de experiencia? ¡Cinco años de experiencia! Y encima piden un rango de edad desde los veinte años hasta los treinta o un poco más ¿O sea que uno debió haber ganado experiencia en un consultorio, un estudio contable o jurídico, etc., desde los quince años? ¡No jodan pues! Y ni siquiera son para funciones especiales que demanden de amplios conocimientos en determinadas técnicas, ojo, sino más bien son para realizar una que otra huevadita que hasta un estudiante de quinto ciclo podría hacer sin temor a equivocarse ¡Se pasan!
Otro punto que también toca los cojones es el hecho de que hay compañías que para puestos que fácilmente podrían ser ocupados tanto por personal masculino como por personal femenino, solicitan exclusivamente a lo último que acabo de mencionar (y luego hablan de igualdad de condiciones para ambos géneros) ¿Por qué será? Lo dejo a tu imaginación.
Ya para finalizar va la cerecita sobre el pastel: las empresas que solicitan a practicantes para aprovecharse de sus conocimientos y talentos de forma gratuita. Pero ojo, no es que en el anuncio pongan «SE NECESITA PERSONAL PARA TAL FUNCIÓN QUE TRABAJE COMPLETAMENTE GRATIS», nada que ver, solo utilizan el elegante término latino ad honorem para referirse a ello como si uno no tuviera necesidades económicas; como si la pieza se pagara sola, la comida, la luz, el agua, la Internet, la ropa y las juergas de los fines de semana. Totalmente lamentable.
Antes de que alguien sugiera al Ministerio de Trabajo como una entidad facilitadora de empleo solo diré que allí te tratan con una cara de culo como si su trabajo o vida les aburriera ¡Si te aburre trabajar ahí cédeme tu puesto cabrón! Que al menos quiero ganarme mil soles mensuales sentado en esa silla frente a la computadora y atendiendo a la gente mejor que tú.
Por cierto, si eres una empresa leyendo esto solo quiero decirte que a quien le caiga el guante que se lo chante.
Saludos desde Trus,
Ariel Dom Trus
